Las secretarias descubriendo la Lengua Española
Miembros: Carla Zanatto, Cristiane Ferreira e Fernanda Moraes
quinta-feira, 18 de novembro de 2010
sábado, 13 de novembro de 2010
TRABAJO ESPAÑOL - SEMANA 10
EL CRIMEN DEL CINE ORIENTE, BARCELONA
REESCRITO POR LAS SECRETARIAS
Desperté ansioso, pensé que estaba atrasado, pero cuando vi mi reloj, me acordé que no precisaba trabajar.
¡Que suerte la mía! Perdí la hora y ya había anochecido... Me quedé en la cama por mucho tiempo recordando del sueño que había tenido...
Había soñado con una chica rubia que no conocía. Ella tenía bellos ojos verdes, me miraba y pedía mi ayuda... Después levanté y procuré alguna cosa para comer, aunque percibí que no había nada en la heladera, entonces salí para hacer compras...
Recuerdo que estaba lloviendo a mares y que entré en aquel cine porque no tenía otro sitio donde meterme. Era domingo, habían dado las diez de la noche y hacía bastante rato que había empezado la película. Me senté en la última fila y lo primero que hice fue quitarme los zapatos, que se me habían puesto perdidos de barro. La película que estaban echando era de amor y salía una chica rubia con un buen par de melones y un fulano que llevaba un sombrero con una pluma y un montón de medallas en el pecho. Un tipo con pinta de príncipe o algo así. Al cabo de un rato me quedé como un tronco y cuando me despertó el acomodador había salido casi toda la gente. Ya estaban encendidas las luces, pero a pesar de todo me puso la linterna a un palmo de la nariz y me preguntó si pensaba que aquel cine era un hotel.
Pedí perdón al acomodador. En verdad, yo estaba perplejo y atormentado.... Aquella cara de la chica rubia del cine era la misma de mi sueño... Salí corriendo porque ellos habían salido del cine con mucha prisa... Precisaba ver aquellos ojos nuevamente y saber o que ella quería de mi.
Salí en la lluvia sen pensar en nada, solamente quería encontrar aquella mujer... Los avisté cuando entraban en una calle sin salida, fui atrás y delante de mi, ellos desaparecieron misteriosamente. No conseguía acreditar en lo que estaba aconteciendo.
Fui para mi casa, tomé un baño y fui a dormir, con aquella situación había perdido el hambre. El lunes, grande fue mi sorpresa al abrir la prensa y leer que una pareja había sido muerta, en aquella calle sin salida, las ocho de la noche. Más atormentado me quedé cuando vi la imagen de la prensa... era la pareja del cine, la rubia de mi sueño. En el informe periódico decía que la pareja eran dos turistas que habían salido del hotel a las siete horas de la noche para ir al cine, pero no llegaron al su destino.
quinta-feira, 2 de setembro de 2010
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